La Muralla de Vitoria-Gasteiz

Antes de recorrer la Muralla de Vitoria, conoceremos algunos detalles sobre este proyecto de intervención que, no en vano, fue galardonado con un diploma en los premios de Europa Nostra 2010 (Premios Unión Europea de Patrimonio Cultural). Es un proyecto coordinado por Agustín Azkarate y llevado a cabo por un equipo multidisciplinar capitaneado por el arquitecto Ander de la Fuente.

Esta actuación ha dado respuesta a tres necesidades:

1. Un anillo verde en el interior del Centro Histórico (Sistema Interior Verde, S.I.V.)

2. Un recorrido accesible que permita salvar la diferencia de cota extramuros/intramuros

3. Explicar visualmente la evolución del núcleo histórico de la ciudad de Vitoria-Gasteiz

‘NUEVO’ VOLUMEN

Se pretendió que las nuevas estructuras alteraran lo menos posible la percepción de los volúmenes existentes. Para ello, se alcanzó la cota original de muralla con unos paneles conformados por piezas macladas de madera de cedro cuyo color, con el tiempo, irá asemejándose al de la muralla original formando una imagen unitaria; pero manteniendo esa distinguibilidad entre lo original y lo intervenido.

Este nuevo lienzo, huía de la potencia del muro, por lo que fue ideado con numerosos calados que permiten al visitante mirar a través de él.

DOTACIÓN DE NÚCLEO COMUNICACIONES

Las dimensiones de las comunicaciones verticales se redujeron al máximo permitido y se llevaron a cabo con materiales livianos (acero y vidrio). Si tú también te estás preguntando, al igual que yo cuando las vi, ‘qué significan esas serigrafías TAN llamativas de este volumen’, te cuento que son un guiño “al carácter de jardín desatendido que durante tanto tiempo fue este lugar”.

Lo cierto es que para ser algo meramente ‘decorativo’ (e imposible de intuir su porqué) creo que adquiere demasiado protagonismo… Ojo, que es un ‘mal menor’, el proyecto en su conjunto es fantástico.

RECORRIDO POR LA MURALLA

1. Pasarela y adarve de la ‘nueva muralla’ junto a los jardines del Palacio de Montehermoso.

La nevera fue construida, hacia 1860, por el comerciante Clemente Olave para el abastecimiento de hielo en la ciudad. El depósito, de 8 m de profundidad estaba provisto de una cubierta y las capas de nieve apisonadas se alternan con otras a base de paja, helechos y ramas.

2. Recorrer el antiguo paso de ronda, conformado por una pasarela en cajón con estructura mixta de madera y acero, es una muy grata experiencia. Desde ahí se observan distintas torres, hitos que marcan la morfología y el desarrollo de Vitoria-Gasteiz hacia el sur, su “skyline histórico”.

3. Unas plataformas de hormigón prefabricado conforman los recorridos de esta área a la que se le ha asignado un uso expositivo de las propias murallas, así como un uso paisajístico. La elección de las variedades herbáceas que ocupan los parterres existentes entre muralla, restos arqueológicos y plataformas ha sido realmente minuciosa.

Además, al término de una de las plataformas, nos encontramos con el ‘Rincón del silencio’. Un lugar con frases sobre el olvido y la memoria del poeta uruguayo Mario Benedetti grabadas sobre unos postes.

4. La restauración, bajo criterios historicistas, del tramo de muralla junto al palacio de Escoriaza – Esquivel fue obra de Emilio y Luis Ángel Apraiz en 1968. Como podrás ver, una restauración que poco tiene que ver con la llevada a cabo en la actualidad. Ésta última es ‘más conceptual’ pero ,sobre todo, más ‘respetuosa’ con el estado original.

A lo largo de la Historia de la Restauración se han seguido distintas tendencias. Creo que el mayor problema de las restauraciones hechas bajo estos criterios historicistas es la falta de reversibilidad; y el criterio homegenizador que le daba a todas las arquitecturas, arrasando con sus singularidades.

En este caso, por ejemplo, dotando a la muralla con almenas o una puerta gótica, elemento arquitectónico posterior al origen de la muralla, pero generalizado en este tipo de arquitectura defensiva.

Además, la restauración de esta muralla ‘tiene la particularidad’ de que (dado que cuando se hizo al lienzo posterior estaban adosadas edificaciones), se le dio al lienzo interior la apariencia que correspondería al exterior…

5. Y, por último, las ‘traseras’ de los edificios antiguos, la otra cara de nuestras ciudades, a las que se puede sacar partido, como se ha hecho en este proyecto. Conservándolas en un buen estado, integrándolas en el proyecto-jardín, o dándoles un ‘toque de color y arte’, cómo se puede ver en otro recorrido, ‘La ciudad Pintada’.

Fuente: Reharq


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