La construcción vuelve a tomar aire

El número de empresas también repunta, según Fecia

El ajuste ha sido brutal, se han perdido tres de cada cuatro puesto de trabajo y han cerrado más del 60% de las empresas que existían antes de la crisis, pero parece que el sector de la construcción ya ha detenido su caída y empieza a levantar ligeramente la cabeza. Así lo cree al menos la patronal provincial del ramo, Fecia, que asegura que durante el primer cuatrimestre de este año 2014 «por primera vez» desde que empezó la recesión se vuelve a crear empleo y empiezan a aparecer nuevas mercantiles destinadas al negocio del ladrillo. Una incipiente recuperación de la actividad que, eso sí, desde la organización presidida por Ramón Jerez ya advierten de que va a ser «lenta» y que en ningún caso devolverá al sector a las espectaculares cifras de los años de la burbuja.

De acuerdo con los datos facilitados por Fecia, la construcción tocó fondo en la provincia a finales del año pasado, cuando el número de trabajadores dados de alta en la Seguridad Social alcanzó su mínimo de la historia reciente con sólo 17.363 afiliados. Desde entonces, sin embargo, se han creado 1.697 nuevos empleos en el sector, lo que deja la cifra total en 19.060, todo un cambio de tendencia. Algo similar ocurrió con el número de empresas dedicadas al negocio de la obra, que vuelve a superar la barrera psicológica de las 5.000 que perdió durante el ejercicio pasado, tras haberse creado 294 nuevas mercantiles entre enero y abril de este año.

Desde la patronal apuntaron ayer que son un conjunto de factores los que están permitiendo esta mejora de los datos, empezando por el repunte que se está registrando en la construcción de nuevas viviendas destinadas a los turistas extranjeros, sobre todo en los municipios de la comarca de la Vega Baja. Como ya informó este diario, el número de visados de inicio de obra se incrementó un 21% en el primer trimestre, aunque siga en cifras muy bajas. A ello hay que sumar el auge de la rehabilitación y de las reformas particulares como consecuencia, precisamente, de que muchos ciudadanos con poder adquisitivo no han querido cambiar de vivienda –como hubiera ocurrido en circunstancias normales– por temor a un empeoramiento de la situación económica y ahora ven que sus casas se han deteriorado y necesitan mejoras. Por último, también algunos ayuntamientos de la provincia y organismos públicos empiezan a incrementar sus cifras de inversión.

Lejos de la normalidad
A pesar de estas cifras, lo cierto es que aún queda mucho camino para alcanzar un nivel de actividad que se considere razonable, y mucho más para recuperar todo lo perdido en estos seis años de crisis. En el terreno del empleo, por ejemplo, la construcción ha destruido en la provincia más de 54.000 puestos de trabajo, lo que supone casi tres veces la cifra actual de ocupados. Y, en el caso del tejido empresarial, han desaparecido 7.800 mercantiles, el 60% de las que existían en 2007. Ahora la construcción parece tomar aire.

 Fuente; La información

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